jueves, 24 de abril de 2008

NANOSENSORES PARA DETECCION BSE


Expertos estadounidenses han creado un nanosensor que detecta el prión responsable del mal de las vacas locas en bajas concentraciones
Desde que aparecieron los primeros casos de vacas locas en el Reino Unido, en el año 2001, han sido y son numerosas las investigaciones que han pretendido identificar, de forma especial, el origen de la enfermedad. El prión, una molécula de naturaleza proteica, es el agente responsable de las enfermedades espongiformes transmisibles (EET), tanto en ganado como en la forma humana. Ahora, un grupo de investigadores de la Cornell University, en Nueva York, han desarrollado un nanosensor que pueda detectar niveles bajos de estas proteínas.
Los priones, por diversos mecanismos, pueden cambiar su estructura normal y sana por otra anómala. Cuando esto pasa, lo que queda afectado es el sistema nervioso, lo que en bovinos se traduce en cambios en el comportamiento. Hasta ahora, las pruebas para detectar la enfermedad estaban diseñadas para detectar las proteínas con una autopsia. Pero la carrera por avanzar en este campo ha llevado a un grupo de expertos estadounidenses a desarrollar un nanoscopio resonador.


Pequeñas señales: Uno de los retos del nuevo sistema es detectar la enfermedad en la granja


La investigación ha dado como resultado el desarrollo de pequeños dispositivos que actúan como si fueran diapasones, según publica 'Analytical Chemistry'. Utilizados ya para la detección de bacterias patógenas, el reto que se plantean ahora los investigadores es aplicarlo a los priones, más pequeños y más difíciles de detectar. Los primeros pasos de esta investigación han consistido en recubrir los sistemas de sonidos con anticuerpos que se adhieren a los priones de las vacas. Pero, por ahora, las señales que emiten los priones son áun muy pequeñas.
En lo que trabajan ahora los expertos es en intentar conseguir hacer las pruebas en sangre, campo en el que el reto es importante por la gran cantidad de proteínas que contiene. Para los expertos, el próximo paso, y el verdadero reto, es que este método pueda aplicarse directamente en el ganado en las granjas. Se superarían así el tiempo y el momento de detección de la enfermedad, que ahora sólo es posible realizar en una etapa tardía de la enfermedad ya que los análisis, como el ELISA, que se emplean son 'post mortem', es decir, después de que los animales ya manifiesten uno o más síntomas de la enfermedad. Una de las ventajas del nuevo sistema podría ser, precisamente, la detección de la enfermedad sin importar si ya han empezado a mostrarse síntomas o no.

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